FIESTAS TRADICIONALES Y POPULARES DE VENEZUELA

 

LOS VASALLOS O DANCEROS DE LA CANDELARIA

 

Los Vasallos de la Candelaria, forman parte de una tradición que se realiza anualmente desde hace más de cien años en la zona de la Parroquia, en conmemoración a la aparición de la Virgen de la Candelaria. Estas fiestas se realizan el 2 y 3 de febrero, con la bendición de la luz en una misa que se realiza a las diez de la mañana; los Vasallos usan ropaje de mucho colorido y pagan promesas a la Virgen, cantando y bailando para ella.

La fiesta de la Candelaria tiene sus antecedentes, como es muy común en la mayoría de nuestras celebraciones populares, en celebraciones indígenas y de los descendientes de esclavos africanos que han sido sincretizados con las fiestas Católicas Españolas. “Se caracteriza por estar llena de conjuntos de danzas, disfraces, máscaras y bandas de músicos que conducen a expresiones de desbordante sensibilidad festiva”. [1]

Así mismo, la fiesta misma de la Candelaria muestra reminiscencias del paganismo Europeo que fueron transformados con los años en fiestas cristianas. Los católicos celebran ese día la Fiesta de la Purificación de la Virgen María (ya que los judíos creían que la mujer debía pasar por un proceso de purificación luego de dar a luz) y se conmemora la presentación del Niño Jesús al Templo de Jerusalén. Ambas festividades se empezaron a realizar en la mencionada ciudad, desde el siglo IV, y rápidamente se extendieron a todos los países del Medio Oriente.

Cuando el festejo llegó a Roma, se incluyó la Letanía, o sea se agregaron procesiones cantadas como parte del ritual. Más adelante, en el s. IX la fiesta se enriqueció con la ceremonia popular de la Bendición de las Candelas, de donde viene el nombre de Día de la Candelaria. Como casi todas las ceremonias cristianas, ésta también tiene un origen pagano. Posiblemente sea de origen moro, pero en todo caso en la Europa Central y nórdica constituía una de las dos grandes festividades anuales de la religión pre-cristiana de la fertilidad (cuyas sacerdotisas dieron origen a la idea de las brujas). La Candelaria es la fiesta de la purificación; y las velas benditas ese día se conservan para auxiliar a los moribundos o para librarse de los peligros del rayo y del trueno y de las tentaciones del demonio[2].

En Venezuela esta fiesta

es una de las tradiciones más arraigadas e importantes, sobre todo en la región andina. Su historia se remonta a la época de la colonia, por el año 1628, fecha en que Fernando de Saavedra Valdés se dispuso a reunir indígenas y encomenderos para adoctrinarlos por medio de los religiosos franciscanos; Pero, fue en 1630 cuando se radican en la zona el Presbítero Bartolomé Carrero de Escalante, quien construyó una ermita, es decir, un pequeño santuario, en medio del poblado, donde divulgó el culto a la Virgen de la Candelaria, que pasó con el tiempo a ser centro de devoción cristiana de toda la comarca.[3]

En el artículo de Emilio Mendoza, publicado en el Diario de Caracas en el año 2000, se describe la celebración que arranca

con una misa para la Bendición del Fuego de la Candelaria con velones prendidos. Durante la Procesión se pagan promesas, cantan su coplas a la Virgen y se baila al acompañamiento de un violín, tiple, cuatro y tambora. La cofradía de los Danceros o Vasallos, sólo hombres, hacen una serie de actos rarísimos como jugar a la gallinita ciega con un látigo, matan y entierran un gallo como si fuera una danza de vodoo o santería. (…) Los vasallos continúan en la casa del capitán donde se toman su vainita, chicha o licor, bailando como en trabajos del campo[4].

Es importante destacar que la aparición de la Virgen no tiene una fecha exacta, y se dice que fue aproximadamente hace unos 120 o 140 años, probablemente es cuando se forma la cofradía de los Vasallos de la Candelaria.

La historia de la aparición de la Virgen, es un relato que pasa a través de la tradición oral, de todos los que participan de la festividad y todos los que han vivido en este sector durante mucho tiempo, la historia relata la aparición de una tablita, en el jardín de una señora que, haciendo sus quehaceres domésticos, se la encontró y la llevó a su casa para guardarla, no le había dado mucha importancia, sin embargo, al día siguiente vuelve a encontrarla en el mismo lugar del día anterior, la guarda nuevamente, pero la tablita seguía apareciendo, un día se la llevó al cura de la parroquia, pero éste no le dio la importancia y para hacer feliz a la señora se la quedó, pero cuando la señora barrió al otro día, la tablita estaba donde siempre. Pasado el tiempo el cura le manda hacer una capilla a la virgen en el lugar donde se apareció y a raíz de eso cada dos y tres de febrero se realiza su fiesta en conmemoración a su aparición.

Ante la aparición de la Virgen de la Candelaria en Zumba se suceden un conjunto de acontecimientos que tienen que ver con el origen de la veneración de la virgen: primero, se cumple la promesa de la señora que encontró la imagen en construirle un santuario y segundo se establece el sistema de participación del creyente o servidor de la Virgen en una especie de unión colectiva para que, en la fecha señalada, se realizaran actos religiosos en conmemoración a esta aparición.

Queda determinado que los Vasallos han sido parte de estos elementos innovadores que dan a la fiesta la importancia que tiene en la actualidad, ya que son ellos los que permiten que sea una festividad llamativa, por medio del tipo de ropaje colorido que usan y la danza que realizan.

Es importante conocer que la danza en un comienzo viene a establecer la acción de gracias que el creyente le ofrenda a la virgen por todos los favores recibidos durante el año, especialmente lo que guarda relación con el campo y sus cultivos. Es ahí, cuando a medida que se ejecuta la danza se muestran momentos alusivos a las faenas y los quehaceres domésticos.

La danza se utiliza como medio expresivo del pueblo para cumplir o pedir favores en base a promesas, le ruegan a la Virgen por: la salud, la paz del hogar, la vivienda y otros.

Durante la realización de la fiesta se dan dos etapas, la primera conocida con el nombre de pre-manifestación, que ocurre quince días antes del dos de febrero, es aquí donde le sacerdote de la comunidad procede a hacer un llamado a los feligreses para que participen en la fiesta que se viene. Durante este tiempo de víspera se procede a los ensayos de los danceros de la candelaria, primero, hay un agrupamiento de todos los vasallos de amplia trayectoria; y segundo, se da la incorporación de nuevos danceros o promeseros que van a cumplir con una fase de preparación como medida obligatoria para efectuar el pago de sus promesas.

Los ensayos son realizados en un horario nocturno entre los nueve días antes del día central de la Candelaria, para alimentar la fe y la participación del creyente de la parroquia o visitante, estos ensayos dan la oportunidad de preservar la danza.

Es importante conocer que esta danza tiene consigo una jerarquía que se mantiene como sucesión familiar, únicamente dentro del género masculino, es decir de padres a hijos. Cuando la herencia de la jerarquía no puede recaer sobre un heredero directo del vasallo fallecido, se otorga a otro miembro de una familia que guarda relación histórica con la danza. Dicha jerarquía es considerada como una devoción de carácter divino donde quien le preside se siente orgulloso y comprometido en el papel que significa estar al frente de este grupo. En un comienzo la dirección de la danza estuvo en manos de terratenientes, luego de personas de conocida trayectoria intelectual.

El baile de los Vasallos es ofrecido como una devoción que emerge del sentir religioso de cada promesero en base a la fe y veneración que representa la patrona.

El Baile
El baile consta en primer lugar, del baile de los Vasallos quienes se colocan frente a la Virgen, dando gracias, ya sea por la salud del propio vasallo, de un familiar o de un amigo, también en acción de gracias por alguna cosecha y otros. Como parte de una acción el vasallo recitara ante la Virgen un verso, que ellos denominan “coplas”. Por ejemplo:

1.- ¡Oh Virgen de la Candelaria!

Tú que estas en los cielos

Ayúdame a conseguir lo que más quiero.

2.- ¡Oh Virgen de la Candelaria!

Tú que nunca me acechas

Ayúdanos a conseguir buenas cosechas.

3.- ¡Oh Virgen de la Candelaria!

Madre de Dios Soberano,

Te pedimos que siempre nos des la mano.

En segundo lugar, está el baile del Tejido, en el que los vasallos se forman en dos columnas que se abren frente a la iglesia. Al iniciarse la música el Capitán se coloca a la cabeza y se mueve junto a ellas y los vasallos siguen al Capitán.

La columna derecha continua desplazándose hacia el Capitán, llega hasta la primera de la fila izquierda para efectuar el tejido que se describe a continuación:

El Capitán pasa por el frente del primer vasallo de la columna izquierda seguido por todos los demás vasallos de la columna derecha, luego gira a la derecha y pasa otra vez por detrás del primero y frente al segundo, enseguida gira hacia la izquierda para pasar por detrás del segundo y frente al tercero, es decir, en forma de zig- zag, y así sucesivamente tejiendo hasta pasar por detrás del último; gira al derecha y sigue avanzando para colocar la columna en la posición inicial. Una vez que la columna derecha ha llegado a su puesto, el Capitán se coloca como primero en la columna izquierda, y se inicia el baile de igual manera que lo hicieron los vasallos de la columna derecha.

En tercer lugar se encuentra el baile del Encierro del Chivo, en el cual: los vasallos se encuentran en la posición inicial, el Capitán se coloca en la columna derecha y avanza al mismo tiempo que los integrantes de la columna izquierda con su palo apoyado en su brazo izquierdo y la maraca siguiendo el ritmo de la música sin moverse de su lugar.

Los vasallos de la columna derecha siguen al Capitán en su recorrido y realizan los giros que hace el Capitán. Luego el Capitán gira de izquierda a derecha y avanza al extremo de la plaza y frente a la iglesia donde comienza a formar un espiral. En el mismo se forma un pequeño círculo y cuyos vasallos comienzan a golpear el piso con el palo; mientras que los danceros restantes giran alrededor gritando o imitando a un chivo. Este baile dura más o menos cinco minutos y luego se dispersa para tomar su posición inicial, el Capitán realiza el mismo baile con la columna izquierda y al otro extremo de la plaza.

El baile o encierro del chivo, significa el encierro de los animales; en el momento de comenzar la siembra, para que no estropeen o se coman los sembraditos. Esto a veces no es un encierro necesario de los animales sino que se mudan de potrero a aquel lugar donde no se hace la siembra.

El siguiente baile, la Roza o Tala, las dos columnas de vasallos están frente a frente y consiste en los golpes que se efectúa con el palito sobre la cabeza de cada uno de los vasallos cruzándolos por pareja, este golpear se produce rítmicamente, el Capitán que no lleva palito golpea con el cabo de un látigo sobre los palitos de la primera pareja. Este baile no es estacionario pues las dos columnas siguen al Capitán en su recorrido.

La Roza o Tala es el paso siguiente al encierro o mudanza de los animales del potrero, ya que la roza o tala es la limpieza del lugar donde se va a sembrar. La roza en el campo también se conoce como barbechar, limpiar el barbecho o el lugar donde se siembra.

La próxima danza, se conoce como la Quema, y consiste en que el Capitán lleva una pequeña antorcha encendida. Representando la quema. Esta antorcha es hecha con bagazo de caña.

Las dos columnas se abren para dar paso al Capitán que viene con la antorcha encendida desde la parte de atrás de las columnas mientras los vasallos van golpeando con el palo el piso. El Capitán va pasando con el fuego y se lo acerca a los pies de cada uno de los vasallos.

El próximo baile, conocido como La Siembra, el Capitán sigue ubicado al frente de las dos columnas, los vasallos colocan el palo perpendicularmente al piso agarrándolo con las manos y golpean contra el suelo.

Antes de realizar esta parte del baile las dos columnas se intercambian de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.

La siembra representa el momento en que el agricultor inserta en la tierra la semilla con la certeza de que al cabo de cierto tiempo se produzca su geminación, lo cual garantiza el éxito de una futura cosecha.

Y por último, está el baile del Aporco, es similar al de la siembra con la diferencia que los golpes con el palo se efectúan de manera inclinada hacia el piso y agarrándolo con las dos manos.

El Aporco viene a ser el momento en que se realiza el deshierbo del barbecho, con la finalidad de limpiar la planta y libraría de la maleza. Viene a ser una faena complementaria dentro del amplio proceso que tiene la agricultura.

Durante la ejecución del baile final, el vasallo entra en la libertad de finalizar los actos ritualísticos agrícolas formando grupos de parejas que bailan entre sí acompañados de música y ejecutando movimientos fuera de todo contexto ceremonial, cada quien puede realizar cualquier baile que sea de su completo agrado y dominio.

Importancia de la danza, puede estar referida a la relación que tiene el hombre con la faena del campo, tanto los vasallos con el público asistente que se internan a cinco fases que conllevan hacia ciertos estados de intersección tanto de ánimo, alegría y de devoción lo que hace que el creyente mantenga durante el recorrido de la danza como fuera de él, varios aspectos fundamentales que rigen la conducta humana, tales como: los elementos psicológicos, que pueden ser explicados por medio de seguridad, la certeza, la armonía, lo religioso, y lo étnico social.

Con la seguridad nos referimos a la realización de fiesta en honor a la Virgen de la Candelaria, y como base que le rodea y la sustenta, la danza viene a ser el elemento participativo tanto del vasallo comprometido como el promesero, que utiliza esta vía para expresar todo su sentir, manifestado en plegarias o rogativas realizadas a la Virgen ante situaciones de difícil solución. Esta participación produce en el ser humano cierta seguridad emocional y espiritual que en lo sucesivo se convierte en fe.

Con respecto a la certeza, podemos decir que debido a los momentos de incertidumbre que atraviesa el ser humano en las diferentes etapas de la vida, hay ocasiones en que se hace necesario la intervención de cierto poder divino, en este caso la Virgen de la Candelaria, que sirve de mediador ante el Creador para que otorgue ciertos valores o milagros, siendo la danza el medio escogido para pagar la gratitud o el milagro, y aquí las personas o el devoto tienen la certeza de que si fueron escuchadas sus plegarias.

Por otra parte la armonía, sus devotos experimentan una relación social que produce el estar unidos bajo una misma creencia y bajo una misma educación colectiva, es decir, no hay rechazo de ninguna índole, pues más bien se produce una integración en todos los sentidos (religioso, social y espiritual).

En lo religioso, podemos ver que a la Virgen solamente la bailan sus vasallos y promeseros, aunque algunas veces se pueden ver individualidades que se incorporan a la danza. Diversos grupos, que proceden de distintos puntos del país, crean una relación religiosa con la Virgen de la Candelaria, y ello obedece a una experiencia vivida con anterioridad, tales casos son:

En alguna oportunidad estas personas estuvieron de visita o solo pasaron la noche en la Parroquia. Otra viene a ser la referencia que se haya obtenido de la Virgen por medio de personas que han recibido favores. También influye la necesidad del devoto o promesero, con lo que la Virgen de la Candelaria representa o despierta entre sus creyentes. Y una última, es aquella que establece la relación de la Virgen y el ritual ceremonial que se celebra con motivo de su día, que viene a ser el llamado que produce lo apoteósico de la danza y despierta en las personas una necesidad de presenciarla ya sea por un sentir religioso, cultural o histórico.

Otro aspecto importante, que se puede dejar de ser mencionado, es aquel en el cual las personas que asisten a la misa el 02 de febrero, con motivo del acto central de la Candelaria, proceden a encender una vela como acto en donde se internan las creencias del devoto en base a la luz que guía la vida del ser humano, a su vez representa una reliquia religiosa donde va impregnado todo un conjunto de creencias en relación con lo que significa la Virgen de la Candelaria. Y viene a ser usada solamente en casos especiales cuando el devoto o creyente atraviesa momentos de riesgo o peligro. Por tal motivo la Virgen de la Candelaria recibe por parte de sus devotos otros denominativos como son: “Madre del cielo” y “Madre de las Candelas”.

En el aspecto étnico social, debemos entender que la celebración de las fiestas religiosos tradicionales de este tipo presentan elementos estructurales de un profundo contenido histórico, en el se le atribuye elementos étnicos de diversos orígenes así como las características de cada uno de ellos.

El colorido que tienen los trajes de los vasallos son vestigios de los trajes medievales, y pueden observarse el elemento español en las capas y sombreros.

Según lo explica Molina, N. (2000). Fiestas a la virgen de la candelaria en la parroquia, que hay un probable elemento africano que esté presente en la manifestación, el mismo corresponde al “Entierro del Gallo”, y señala que es un baile ritualísticos conformado por tres movimientos principales:

-La tumba del gallo

- El ribo del gallo

- La muerte del gallo.

Al consumarse cada uno de los sacrificios, beben los vasallos la “sangre del gallo”. La Candelaria es por consiguiente una fiesta que tiene tres partes principales: una de origen católico (la misa y la procesión de la Virgen alrededor de la plaza); otra de origen netamente autóctono andino: las danzas a la agricultura que se realiza el 02 de febrero en la calle y el 3 en la plantación de la caña de azúcar en Zumba; y por ultimo, de origen africano: representado en el “Entierro del Gallo”.

Se puede apreciar que en el ritual del “Entierro del Gallo” se producen procesos y un conjunto de representaciones simbólicas, en este caso el término simbólico es empleado con el significado de Molina que señala “… una palabra o una imagen es simbólica cuando representa algo más que un significado inmediato y obvio”[5]. En tal sentido los tres movimientos con sus respectivas explicaciones, plantean una situación que va más allá de lo obvio, tanto la tumba como el robo, al igual que la muerte del gallo conforman el proceso que culmina cuando los danzantes beben “la sangre del gallo”. Es en razón a este señalamiento que dicho autor plantea un probable origen africano. Pues como bien lo afirma: “… el sacrificio del gallo y las libaciones con la sangre de este son característicos de los cultos afroamericanos, también los latigazos en las piernas”[6]

Con respecto a lo social podemos decir que las fiestas religiosas sirven de reunión para los diferentes grupos humanos que hacen vida en los diversos poblados y La Parroquia no es la excepción, ya que en la adoración a la Virgen no hay distinción social, pues ésta se observa durante la celebración de la fiesta.

Vestimenta
Los Vasallos de la Candelaria visten de una manera muy propia y característica, siempre han conservado su traje buscando la manera de combinar armoniosamente los colores de su vestimenta. Puede describirse de la siguiente manera.

El traje, está formado así: pantalón, chaqueta, faja y capa. El pantalón es corto y no muy ancho que se sostiene con un elástico debajo de las rodillas. Se hace con tela brillante. El Capitán se puede distinguir porque utiliza un pantalón de tela con figura de flores y terminado en pequeñas borlas pendientes de un cordoncillo.

La chaqueta, lleva mangas largas y cuelga sobre el pantalón y ajustado en la cintura por una larga y ancha faja, atada a su costado, con el lazo que cae más debajo de la rodilla. Esta vestimenta se completa con una capa corta que cubre hasta la mitad del brazo y la espalda, de tela unicolor que puede ir adornada en el borde con una trencilla dorada que le da más vistosidad.

Los vasallos solían utilizar un sombrero grande de alas anchas y copa redonda adornado con cintas o plumas de cualquier color. En la actualidad los propios vasallos, cambiaron este sombrero por uno grande de cogollo igualmente adornado.

Anteriormente el calzado utilizado por los vasallos era de zapatillas o alpargatas adornadas, cubrían sus piernas con medias largas de nailon, hoy son muy pocos los que lo hacen, ya que lo sustituyeron por zapatos deportivos.

En cuanto a los accesorios, cada vasallo porta en sus manos una maraca (decorada o pintada), y un palo que usan durante el baile. El Capitán lleva al igual que el resto una maraca, pero el palo termina con una correa delgada y larga, a modo de látigo, más o menos de un metro, que le sirve para pegar contra el piso.

A un costado del lugar del baile se tendrá preparado un bagazo de caña, que se encenderá en el momento de bailar la quema.

Según Nelson Molina, dentro del vestuario utilizado por los vasallos de la Candelaria se localizan rasgos originales que a través del tiempo han mantenido ciertas directrices para no desvirtuar lo que se ha considerado como algo autóctono o genuino. En primer lugar cada vasallo es responsable de la elaboración de su vestuario o traje, el cual está diseñado de acuerdo a su gusto, pero siempre llevando la intención de mantener la armonía dentro del grupo. Es por esto que los vasallos en su vestuario no tienen uniformidad, como otros grupos del igual naturaleza, lo que hace que se haga más llamativa la danza, por la variedad de colores que pueden estar presentes. Un segundo aspecto, puede ser aquel donde el vasallo realiza su representación sin ser sometido a disfraces. Es un hecho resaltante entre los vasallos de la Candelaria, el participar dentro de la manifestación, sin pintarse o usar mascaras para cubrir su rostro.

El Entierro del Gallo

Durante el periodo colonial, la caña de azúcar viene a ser el elemento económico que en Mérida sustentó los estratos sociales, según lo explica Molina (2000) en Fiestas a la virgen de la candelaria en la parroquia. En las tierras aledañas a la Parroquia se desarrollaron grandes ingenios azucareros como trapiches y dada la debilidad física de la población indígena para tales menesteres, hacendados o terratenientes se vieron en la necesidad de incorporar la mano de obra esclava.

A modo de reflexión, y dada la presencia del esclavo en las adyacencias de la Parroquia, los autores de este trabajo se aventuran a hipotetizar la situación de entonces, en un punto entre el inicio al culto a la Virgen de la Candelaria y sus primeros rituales (misa, paseo y procesión), y los negros que comenzaron a participar en el culto a la Virgen de la Candelaria de manera indirecta, dada su condición de esclavo pues no le permitían entrar a la iglesia, entonces solo se conformaban con permanecer en las afueras del templo.

Desde sus inicios el “Entierro del Gallo” significó un momento de “libre expresión” religiosa, ya que una vez terminada la veneración a la Virgen, los grupos de esclavos se sentían motivados a pregonar ritos de carácter profano que se relacionan con la cultura propia del afrodescendiente. Este tipo de fiesta contrasta con la veneración a la Virgen, en primer lugar, no se da el mismo día de la Candelaria y en segundo lugar, la naturaleza del rito no es aceptada dentro del catolicismo oficial. Siempre se ha considerado el “Entierro del Gallo” como una manifestación propia de los vasallos, quienes la presencian o ejecutan no tienen límites para expresar su alegría, que viene a ser algarabía que para aquel entonces sentían los esclavos, cuando se les concedía un día libre después de la Candelaria y donde ellos lo aprovechaban al máximo para divertirse y mantener vivos ciertos rasgos culturales propios de su tierra.

Esta manifestación se realiza el día tres de febrero y los actos comienzan a las nueve de la mañana, se ofrece otra misa en acción de gracia por los diferentes favores recibidos durante el año transcurrido, en la procesión y sobre los hombros de los devotos es llevada la imagen a la capilla de Zumba donde se apareció la Virgen. Allí se realiza otra misa y al finalizar, los vasallos bailan en el sitio de la aparición todos los bailes realizados el día anterior, así como un conjunto de plegarias o alabanzas. Se regresa de nuevo a la Virgen a la Parroquia para la celebración del “Entierro del Gallo”. Esta se realiza en horas de la tarde y por tradición siempre se ha hecho en el mismo lugar de la plaza, hacia una esquina, esta danza tiene como fin sacrificar varios gallos que llevan los vasallos o danceros. Estas aves son “promesas” que le hacen los vasallos a la Virgen.

En el baile del “Entierro del Gallo”, los vasallos se colocan en un círculo y desde allí comienzan a danzar en forma circular haciéndose acompañar de la marca, en el centro hay un cajón donde está el gallo, mientras que el vasallo, que tiene los ojos vendados, golpea el piso con un látigo para defender su gallo.

Los vasallos tratarán de acercarse al cajón donde está el ave, mientras que el vasallo que tiene los ojos vendados le pegará a los demás vasallos, esto se repetirá con cada uno de los gallos y cambiando de vasallo por supuesto. Es de hacer notar que el vasallo que tiene los ojos vendados es paseado alrededor del circulo acompañado con su gallo entre los brazos, mientras que al final, cuando muere simbólicamente el ave, éste es llevado frente al Capitán quién le dará al vasallo la supuesta sangre del gallo, pero que en realidad es una tisana que contiene alcohol o alguna bebida “espirituosa”.

Es importante resaltar que “echar rejo” tiene una connotación entre los vasallos, pues algunos de ellos reciben fuertes latigazos durante el baile, ya que esta forma parte de las promesas que se le hacen a la Virgen.

Al final del “Entierro del Gallo”, todas aquellas aves que han participado en la ceremonia son utilizadas como comida (sancocho).

La música que acompaña a este baile el día tres, se compone básicamente de merengues venezolanos y son los mismos músicos que acompañan la danza el día anterior.

En la actualidad, en el baile, no se sacrifican o matan las aves como se hacía anteriormente; esto fue prohibido hace varios años por la Sociedad Protectora de Animales.

Conclusión
Al realizar la investigación puedo inferir que la razón por la cual la festividad se mantiene hasta la actualidad está ligada a muchos aspectos de tipo estético, ya que según las encuestas realizadas, la mayoría de los que conocemos de la celebración, estamos seguros que el baile, la vestimenta y su colorido, son las causas por las que esta celebración se mantiene hasta nuestros días.

Otro aspecto importante a destacar, es que lo religioso también influye, ya que la mayoría de los que asisten a la celebración son feligreses devotos de la Virgen y en ese día pueden dar gracias por los favores recibidos y pagan sus promesas, unos por medio del baile y otros por solo asistir y prender sus velas.

Durante la investigación surgieron nuevos conocimientos, como el hecho de que todo lo referente a las fiestas está a merced de los propios Vasallos, pues son los encargados de realizar todas las actividades que se desarrollan los días antes, durante y a finalizar la celebración.

Debemos tener en cuenta que es una celebración social conformada por grupos de personas que se fundamentan en la devoción a la Virgen y que mantienen geográficamente ciertos grados de separación, aun cuando los unen la devoción, lo cual se concreta presencialmente durante el lapso en que se realiza la fiesta. En tal sentido, se observa una función de relación grupal que establece las siguientes dimensiones: la primera viene dada por las relaciones entre creyentes, que se producen a nivel local en la Parroquia; un segunda dimensión grupal que se realiza en cada una de las comunidades cercanas o adyacentes a la Parroquia y; una tercera dimensión, que se establece entre los grupos que habitan en otras poblaciones del estado como en el resto de Venezuela con los grupos de la Parroquia y las comunidades circunvecinas.

Conocer la posición de los que participan de la celebración es una sensación súper agradable e interesante, porque al conocer como lo viven ellos aunque sea solo en su palabra, podemos ver como existe la fascinación en lo que hacen y en lo que creen. Es una dicha, que todos hayan colaborado en la investigación, porque fue otra forma en la que uno como espectador se une a lo que representa la celebración para ellos.

La celebración, tiene muchos grados de interés para todos los que la han visto, porque se crea una conexión entre los vasallos y los demás creyentes, que hace que todos seamos los danzantes aunque sea por un momento, el amor que profesan hacia la Virgen se siente en cada baile que realizan y eso contribuye a que todavía sea unas de las celebraciones más queridas por la comunidad.

Es interesante conocer que de distintas partes del país vienen personas que son devotas y que participan de la celebración, y que muestran el mismo respeto que los que son propios de la comunidad.

Conocer la opinión de la gente que vive en la cercanía de la Parroquia, fue muy interesante, porque nos dio la oportunidad de conocer lo que piensan de la celebración y lo que para ellos significa, que todos los años hayan tantos interesados en conocer le fiesta de la Candelaria.

Es importante destacar que esta celebración contiene muchos elementos de origen español y africano, que se evidencia en los distintos bailes que se realizan en la fiesta, esto habla de un sincretismo que a través de los tiempos todavía se han mantenido y hace de la fiesta más amena para todo aquel que la conoce y forma parte de ella.

Los distintos cambios que ha tenido la celebración han variado de acuerdo con el capitán que ha estado en cada periodo, el actual Alirio Urbina, se encargo de retomar el baile se Sebucan que aporta a la celebración un mayor colorido y una nueva forma de dar más oportunidad que la celebración siga teniendo nuevos aportes para que pueda seguir manteniéndose tan activa como siempre. El señor Urbina, ha legalizado la orden de los vasallos de la Candelaria y eso permite que los mismos vasallos sean considerado como una organización que va más allá de una grupo religioso que solo forman parte de una celebración, y de esa manera se sienten representados por un grupo que está a la orden de la Virgen y que cuentan con fondos para realizar la celebración cada año como es costumbre.

La importancia que tienen los vasallos de la Candelaria, en la Parroquia, es muy interesante, porque permiten que cada persona que esta interesada en entender de lo que trata esta celebración, siempre vaya encontrar gente que le brinde la información, porque están dispuesto a ayudar a todo aquel lo necesite

 

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